Lágrimas de cocodrilo lésbico


La isla de Lesbos aparece en La Iliada de Homero. Fue dominio de los crueles persas hasta que los guerreros de Atenas salieron victoriosos de la famosa batalla de Salamina, y las cinco ciudades de la isla fueron repartidas entre ciudadanos atenienses hasta el final de la Guerra del Peloponeso. Más tarde Alejandro Magno cambió de nuevo las tornas en la batalla de Gránico. Luego llegó la conquista de la isla por Macedonia, y Lesbos tuvo que firmar un tratado con los romanos. Las ciudades se aliaron con Mitrídates VI, rey del Ponto, hasta que los romanos desembarcaron y destruyeron Mitilene, la ciudad principal. Una vez reconstruida Mitilene fue capital de la provincia romana de Asia. Y cayó el imperio romano. Y Constantino el Grande pasó por allí. Y a lo largo de los siguientes siglos fue saqueada por esclavos, sarracenos, venecianos, e incluso nuestro ilustre Reino de Aragón. Después los bizantinos, los genoveses, los otomanos… Y en la Guerra de los Balcanes los griegos recuperaron el territorio hasta hoy. Ése es un brevísimo resumen de la historia de un territorio que ha formado parte de la humanidad desde el siglo XI a. C.