La picaresca en el super: Lidl

La cadena alemana de supermercados Lidl ha sacado un concurso creativo para su próxima campaña publicitaria. A este concurso podrán optar todas las Agencias de Publicidad españolas o de cualquier país iberoamericano. Hasta ahí todo normal.

Pero, resulta, que a alguien le dió por leer la letra pequeña de las claúsulas que figuran en dicho concurso. El grupo alemán, se reserva el derecho a utilizar el material enviado por las agencias, independientemente de si finalmente son elegidas o no para realizar la campaña final.

La Asociación Española de Agencias de Comunicación Publicitaria (AEACP) pretende interponer una denuncia contra la cadena de supermercados por inclusión de claúsulas abusivas; concretamente la 7ª del contrato que dice: "Lidl se reserva el derecho de utilización de todas las obras presentadas. Todas las agencias, por el hecho de concursar, ceden todos sus derechos sobre su obra a Lidl"

La AEACP agrupa a las principales agencias españolas (Bassat, Contrapunto, Tapsa, Publicis...), y al parecer está a un paso de recomendar a sus asociados que no se presenten a este concurso.

Lidl ha comenzado mal esta campaña. En esta ocasión no se puede aplicar aquello de "que hablen de mi... aunque lo hagan bien (o mal)".


Esto me recuerda...

Hace algunos años realicé un proceso de selección para un puesto directivo en el Dpto. de Marketing de una multinacional. En primer lugar realicé una entrevista telefónica para una primera "criba"; la pasé. Dos días después me entrevisté con el Director de RRHH de la empresa. Hice varios test psicotécnicos y psicológicos. Esperé una semana y recibí una nueva llamada. Había pasado una etapa más del proceso.

Ahora tocaba entrevistarme con el Director de Ventas, de quien dependería jerárquicamente. La reunión fue bastante bien; en apenas un par de horas me llamaron para informarme que debía presentarme en unas oficinas externas donde realizaría una prueba práctica. ¿Prueba práctica? Bueno, quien dijo miedo! Allí me presenté. Dicha prueba consistía en realizar el plan de marketing anual para una de las empresas del grupo; había que incluir balances, informes, presupuestos, plan de medios, etc etc... Teníamos (éramos 3 personas) 4 horas para realizar la prueba. Nos facilitaron un teléfono y un ordenador. Me puse manos a la obra. Llamé a compañeros de medios, agencias, creativos, etc... Pedí presupuestos de urgencia, plazos de entrega, etc... Lo plasmé todo en un modelo de plan de marketing que tenía yo en una web propia; lo modifiqué y lo ajusté. El resultado fueron algo más de 25 páginas. Volví a casa satisfecho, aunque (como siempre) pensando en algunas cosas que podría haber incluído.

El caso es que la semana siguiente recibí la llamada del Director de Ventas. Mi plan de marketing era muy bueno, les había gustado, pero todavía no se habían inclinado por ninguno de los candidatos. Me echó algunas flores más hasta que me planteó el asunto que viene al caso: Me iba a enviar por mail un contrato/acuerdo de confidencialidad por el cual, yo debía ceder los derechos de uso de la prueba realizada. De tal forma, en el caso de no ser seleccionado para el puesto, el candidato elegido, el departamento y la empresa, podría utilizar mi material. ¡¿Cómo?! ¡Ni hablar del peluquín! Discutimos unos minutos hasta que finalmente me advirtío que, según no se que ley (que creo se inventó sobre la marcha), las pruebas que realizan los candidatos a un proceso de selección son propiedad exclusiva de quienes realizan dicha prueba (o algo así).

Por suerte, yo había colgado el plan de marketing en mi web. No lo hice para cubrirme las espaldas, simplemente es algo que realizo de forma automática, y además pensé que me gustaría tenerlo porque, sinceramente, me había gustado el resultado. Se lo dije, y le "advertí" que tenía una fecha y una autoría, y que no podrían utilizarlo. Utilicé esos argumentos (y otros) y se quedó medio convencido. Nos despedimos gentilmente.

Al día siguiente recibí un mail que decía algo así: Lamentamos comunicarle que no ha sido seleccionado para el puesto al que optaba. No obstante, estamos interesados en el trabajo que realizó en las pruebas de selección, por lo que estaríamos dispuestos a negociar con usted (si, ahora ya era Don). Indíquenos la cantidad que considere oportuna para que podamos redactar un contrato de colaboración. En resumen, querían saber por cuánto vendería mi trabajo.

Les respondí: El porcentaje que considero adecuado para compensar mi trabajo es el 5% del presupuesto total del plan de marketing (que ascendía a cerca de 1,5 mill. de euros), además del 1% del ROI (antes de impuestos).

¿Tú has recibido respuesta? Yo tampoco. Moraleja... Escríbela tú. :)

3 comentarios :

  1. qué bien se lo montan algunos empresarios... al menos estos han sido creativos en su estrategia. A mi me encargaron directamente un estudio de viabilidad para crear una linea de negocio en una empresa antes de contratarme, jaja. Tras superar la entrevista y sin fecha aún de incorporación, tenía que demostrarles yo que el área que querían montar era capaz de soportar mi futuro salario y generar ingresos. Tan escueto se lo hice que me pidieron más profundidad y les dije que me informaran de lo que tenían pensado pagar por la consultoria. Aún sigo esperando también.

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  2. Hola Marta.
    Tal vez era la misma empresa que intentó estafarme a mi...
    Desgraciadamente siempre habrá algún pardillo que acepte esas condiciones; aunque en mi opinión si lo hace, probablemente su trabajo no sea bueno (o al menos tan bueno como el de una persona con ciertos principios).
    Gracias por tu comment y suerte! ;-)

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    1. Hola.
      Soy Consoli y quisiera hacerte una pregunta por privado.
      consoliob@gmail.com
      Gracias

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